Las vías La Ceja-La Pintada y El Santuario-Providencia buscan romper la dependencia de la autopista Medellín-Bogotá y conectar al Oriente antioqueño con los grandes corredores 4G del departamento.
Medellín, Antioquia. El Oriente antioqueño se consolida como uno de los principales polos de desarrollo económico y social del departamento, pero enfrenta un desafío histórico en materia de infraestructura: ninguna de las grandes autopistas de cuarta generación (4G) atraviesa directamente su territorio.
Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia avanza en la estructuración de dos grandes corredores viales mediante Alianzas Público-Privadas (APP), con los que busca mejorar la conexión del Oriente con el Suroeste, el Nordeste y las rutas hacia la Costa Atlántica.
Se trata de los proyectos La Ceja-La Pintada y El Santuario-Providencia (San Roque), dos obras que pretenden ampliar las alternativas de movilidad regional y reducir la dependencia de la autopista Medellín-Bogotá, actualmente la principal conexión terrestre del Oriente con el resto del departamento.
La Ceja-La Pintada: conexión directa con Pacífico 2
El primero de los proyectos previstos es el corredor La Ceja-La Pintada, con una longitud aproximada de 49 kilómetros. La obra permitirá conectar el Oriente antioqueño con el corredor Pacífico 2 y tendrá influencia directa sobre municipios como Abejorral, Montebello y Santa Bárbara.
El proyecto contempla la construcción de 16 puentes y dos túneles, infraestructura que permitiría reducir considerablemente los tiempos de desplazamiento entre La Ceja y La Pintada.
La meta es que el trayecto pueda realizarse en menos de una hora, fortaleciendo la comunicación entre dos de las zonas con mayor dinámica económica de Antioquia.
El exsecretario de Infraestructura de Antioquia, Luis Horacio Gallón, explicó que el propósito fundamental de esta obra es permitir que el Oriente y el Suroeste puedan conectarse directamente, sin que los viajeros tengan que ingresar al área metropolitana del Valle de Aburrá.
La iniciativa se encuentra actualmente en proceso de estudios y trámites ambientales ante Cornare y Corantioquia, debido a que el trazado proyectado atraviesa sectores con condiciones de protección ambiental.
Precisamente, los resultados de estos estudios serán determinantes para establecer el trazado definitivo y calcular con mayor precisión el costo de la obra, cuyo valor preliminar se estima en alrededor de $1,8 billones.
Como parte de la preparación de este corredor, la Gobernación también avanza en la pavimentación de la vía Abejorral-Santa Bárbara, un tramo de aproximadamente 23,77 kilómetros que actualmente presenta condiciones de movilidad propias de una carretera sin pavimentar.
Un nuevo camino hacia el Nordeste y la Costa Atlántica
El segundo gran proyecto es el corredor El Santuario-Providencia, también conocido como la conexión hacia San Roque, que tendrá una longitud aproximada de 76 kilómetros.
La iniciativa pretende ofrecer una nueva alternativa para que los habitantes y sectores productivos del Oriente puedan dirigirse hacia las Vías del Nus y las Autopistas del Magdalena, evitando el recorrido tradicional por la autopista Medellín-Bogotá, Bello y el corredor Bello-Hatillo.
El proyecto comenzaría en inmediaciones de El Santuario, en el Oriente antioqueño, y llegaría hasta la conexión con la vía hacia Puerto Berrío, en jurisdicción de San Roque, en el Nordeste.
La inversión estimada para esta infraestructura asciende a $2,2 billones, aunque, al igual que en el caso de La Ceja-La Pintada, el valor definitivo dependerá de los estudios técnicos, ambientales y del trazado final.
Los diseños preliminares contemplan seis puentes y tres túneles. Estos últimos tendrían longitudes aproximadas de 420, 950 y 560 metros, respectivamente.
El corredor tendría influencia sobre municipios como Granada, El Peñol, Alejandría, San Rafael y Guatapé, además de San Roque y el corregimiento de Providencia.
Vías de una sola calzada y con carriles de adelantamiento
Los dos proyectos compartirían características técnicas similares. En la mayor parte de sus recorridos serían corredores de calzada sencilla, con un ancho aproximado de 10,90 metros y carriles de 3,65 metros.
También contarían con bermas-cuneta de aproximadamente 1,35 metros y sectores diseñados para diferentes velocidades, que podrían oscilar entre 30 y 80 kilómetros por hora, dependiendo de las condiciones del terreno.
Los diseños contemplan además carriles de adelantamiento en determinados puntos, con el propósito de facilitar la circulación y disminuir los tiempos de desplazamiento.
El desafío ambiental y social
Antes de avanzar hacia la ejecución de las obras, ambos proyectos deberán superar diferentes etapas de estudios técnicos y ambientales.
La Gobernación adelanta procesos de socialización con las comunidades ubicadas en las zonas de influencia, incluyendo a los propietarios de predios que eventualmente podrían verse involucrados por los trazados definitivos.
Los estudios ambientales serán fundamentales para determinar la viabilidad de los corredores y definir las medidas necesarias para reducir los impactos sobre los ecosistemas.
Una vez concluidas estas etapas, se podrá avanzar en los procesos de estructuración y contratación bajo el esquema de Alianzas Público-Privadas.
Antioquia busca una red vial sin pasar siempre por Medellín
La apuesta detrás de estos dos proyectos va más allá de la construcción de nuevas carreteras. La intención es modificar la forma en que se conectan las diferentes subregiones de Antioquia.
Actualmente, buena parte de los desplazamientos entre el Oriente y otras zonas del departamento tienen como punto de paso el Valle de Aburrá. Con los nuevos corredores, la Gobernación busca crear conexiones transversales que permitan movilizar pasajeros y carga directamente entre las subregiones.
Si los cronogramas avanzan de acuerdo con las previsiones actuales, las obras podrían estar terminadas entre 2030 y 2032, dependiendo de los estudios, las autorizaciones ambientales, la contratación y las condiciones de ejecución de cada proyecto.
Con La Ceja-La Pintada y El Santuario-Providencia, Antioquia pretende dar un nuevo paso hacia una red vial más integrada, conectando el Oriente con el Suroeste, el Nordeste y los grandes corredores que conducen hacia la Costa Atlántica.
El objetivo final es que el desarrollo de Antioquia no dependa exclusivamente de pasar por Medellín y que sus principales regiones puedan estar conectadas entre sí mediante corredores modernos, seguros y estratégicos para la economía departamental.



0 Comentarios