La deuda de las EPS asfixia al Hospital Manuel Uribe Ángel, obliga a reducir camas y personal, y evidencia el colapso financiero que amenaza a la red pública hospitalaria.
El Hospital Manuel Uribe Ángel de Envigado atraviesa una de las crisis financieras más profundas de su historia. Así lo advirtió su gerente, Marta Lucía Vélez Arango, quien desde el 1 de abril de 2024 asumió la dirección de la institución tras 40 años de vinculación en distintos cargos asistenciales y administrativos, y hoy enfrenta el mayor reto de su trayectoria profesional.
En rueda de prensa, Vélez Arango fue categórica: “El hospital está en cuidados intensivos”. Con esa frase, la gerente describió el complejo panorama que vive el centro asistencial de tercer nivel, golpeado por una deuda de 141.000 millones de pesos de las EPS, situación que ha puesto en riesgo la sostenibilidad institucional y obligado a adoptar decisiones administrativas extraordinarias para garantizar la continuidad del servicio y la seguridad de los pacientes.
Según explicó la directiva, la crisis no es aislada ni producto de una mala gestión reciente, sino consecuencia de problemas estructurales del sistema de salud colombiano, que impactan con mayor fuerza a los hospitales públicos de alta complejidad, obligados a prestar servicios sin recibir oportunamente los recursos por la atención brindada.
Respaldo municipal insuficiente frente a la magnitud del problema
Ante la gravedad de la situación, la Alcaldía de Envigado transfirió recientemente 5.000 millones de pesos como respaldo institucional. Estos recursos permitieron cumplir con el pago de la prima de Navidad a los trabajadores, pero no resuelven el déficit estructural.
En los últimos dos años, el Municipio ha aportado 22.000 millones de pesos, una cifra que, según la Administración, supera incluso sus competencias legales, dado que los hospitales de tercer nivel no son responsabilidad directa de los entes municipales. Aun así, el gobierno local reiteró su compromiso con el derecho fundamental a la salud y con la atención oportuna de la comunidad.
Un hospital estratégico para Antioquia
El Manuel Uribe Ángel cumple un papel clave en la red pública de salud de Antioquia. Cada año atiende cerca de 100.000 usuarios, reflejo de una alta demanda asistencial.
Solo en el servicio de urgencias ingresan en promedio 170 pacientes diarios, lo que equivale a unas 5.000 atenciones mensuales, mientras que la actividad quirúrgica alcanza cerca de 1.500 cirugías al mes.
Su alcance es regional: el 60 % de los pacientes proviene de otros municipios del departamento, principalmente del Suroeste antioqueño, y el 25 % llega desde Medellín, lo que confirma su carácter departamental y no exclusivamente local.
Deudas que asfixian la operación
A la cartera pendiente de las EPS se suma una deuda con proveedores por 75.600 millones de pesos, correspondiente a medicamentos, insumos, dispositivos médicos y servicios. Esta doble presión financiera ha limitado la capacidad de respuesta del hospital y generado embargos, aunque la gerencia insiste en que los recursos de la salud son inembargables y que existen fundamentos jurídicos adicionales, como la presentación de un programa de saneamiento fiscal, que respaldan esa posición.
“No hay riesgo para los pacientes”, enfatizó Vélez Arango, al aclarar que, pese a los embargos existentes, el equipo jurídico del hospital está respondiendo con los argumentos legales que protegen los dineros destinados a la atención en salud.
Reducción temporal de capacidad, no cierre de servicios
Como medida responsable, el hospital redujo temporalmente su capacidad instalada, sin cerrar servicios. Actualmente cuenta con 282 camas, de las cuales 24 corresponden a unidades de cuidados intensivos (UCI). Se dejaron de operar 25 camas de hospitalización y 10 de UCI, y 55 colaboradores salieron de la planta, quedando 1.047 personas activas, entre funcionarios y especialistas.
“Disminuimos camas, disminuimos personal, pero seguimos funcionando. Los servicios críticos están activos las 24 horas”, explicó la gerente, quien subrayó que urgencias, UCI, cirugía, ginecología, laboratorio y demás servicios esenciales continúan operando de manera permanente.
Atención garantizada pese a la crisis
Vélez Arango aseguró que el hospital no pone en riesgo la vida de los pacientes. En situaciones de desabastecimiento puntual, se recurre a compras directas, acuerdos de pago con proveedores, apoyo entre hospitales e incluso remisión de pacientes cuando otra institución puede garantizar el insumo requerido.
Las cirugías urgentes se realizan sin excepción, mientras que algunos procedimientos electivos han debido diferirse, sin comprometer la seguridad de los usuarios.
“Lo urgente lo conseguimos, como sea. Nunca ponemos en riesgo a un paciente”, reiteró la gerente, quien destacó además la solidaridad del personal de salud y de la comunidad, aunque dejó claro que la responsabilidad de garantizar la atención recae en el sistema y en el Estado.
Un llamado que trasciende a Envigado
El SOS del Hospital Manuel Uribe Ángel no es solo un clamor local. Es el reflejo de una crisis que golpea a múltiples hospitales públicos del país y que exige respuestas estructurales, oportunas y de fondo para evitar que instituciones estratégicas sigan operando al límite, sosteniendo con esfuerzo humano lo que el sistema financiero de la salud no está cumpliendo.
Publicidad: Conoce aquí servicios, cursos y oportunidades que transforman vidas y fortalecen el talento colombiano







0 Comentarios